El mercado de criptomonedas vuelve a teñirse de rojo. La capitalización total apenas supera los 2,28 billones de dólares, un 0,44% menos que ayer, y el sentimiento general se mantiene en zona de pánico. El índice de Miedo y Codicia marca 25 puntos, lo que en la práctica se traduce en un escenario de miedo extremo. No es un territorio nuevo para los inversores, pero cada vez que el marcador se acerca a esos niveles, la pregunta de fondo es inevitable: ¿estamos ante el suelo o ante una trampa bajista?

Bitcoin y Ethereum: calma tensa bajo los niveles clave

Bitcoin cotiza en los 64.237 dólares con una caída del 0,50% en las últimas 24 horas. La dominancia del 56,6% confirma que, en momentos de incertidumbre, el capital sigue refugiándose en el activo rey, aunque sin demasiado empuje. Ethereum, por su parte, se mantiene prácticamente plano en 1.901 dólares (-0,20%), lo que le otorga una dominancia del 10,1%.

La dinámica es clara: el mercado no está en modo riesgo. Los movimientos son laterales y las caídas se concentran en altcoins con mayor beta, como XRP o Solana, mientras que las stablecoins (Tether y USDC) permanecen ancladas a 0,99 dólares. Ese patrón sugiere que los inversores prefieren liquidez antes que exposición a activos volátiles.

Las mayores caídas del día: XRP, Solana y la sorpresa de FIGR_HELOC

Dentro de las principales criptomonedas, las que más sufren hoy son las que más habían avanzado en las últimas semanas. XRP desciende un 2,50% y se sitúa en 1,03 dólares, una cifra que aún refleja las expectativas depositadas en el token desde principios de año, pero que empieza a mostrar signos de agotamiento. Solana cae un 1,90% hasta los 72,49 dólares, y Hyperliquid retrocede un 1% hasta los 55,97 dólares.

La nota curiosa la pone Figure Heloc (FIGR_HELOC), que baja un 3% hasta los 1,02 dólares. Es un activo poco conocido para el gran público, vinculado a préstamos sobre el valor de la vivienda tokenizados, y su movimiento importa más por lo que representa que por su tamaño: cada vez hay más activos del mundo real trading en cadena, y en días de miedo también se contagian de la cautela general.

En el lado positivo, TRON aguanta con una caída mínima del 0,10% y BNB se deja apenas un 0,50%, demostrando que las grandes plataformas de infraestructura siguen siendo el refugio preferido dentro de las altcoins.

Miedo extremo: contexto y qué suele pasar después

El índice de Miedo y Codicia en 25 no es un dato aislado. Se produce después de semanas de corrección y de una volatilidad que ha ido a menos conforme el precio se acerca a zonas de soporte psicológico. En términos históricos, los episodios de miedo extremo suelen coincidir con puntos de capitulación o de acumulación, dependiendo del contexto macro y regulatorio.

Hoy, el contexto global sigue marcado por la política monetaria de la Reserva Federal, ahora liderada por Kevin Warsh, y por un presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha mostrado una postura favorable hacia el sector. Pero de momento, esos factores no se están traduciendo en entradas de capital: el mercado descuenta un escenario de tipos más altos durante más tiempo, y las criptomonedas, como activos de riesgo, sufren esa presión.

No hay que olvidar que el miedo extremo también puede leerse como una oportunidad para inversores pacientes. Sin embargo, la rentabilidad pasada no garantiza nada, y cualquier recuperación dependerá de factores externos: decisiones de la Fed, datos de inflación, movimientos regulatorios y el apetito de los inversores institucionales.

Qué vigilar de cara a las próximas sesiones

Por ahora, los niveles clave están claros. Bitcoin necesita mantenerse por encima de los 63.000 dólares si no quiere abrir una corrección más profunda. Por debajo, el siguiente soporte relevante estaría en los 60.000, una cifra que el mercado ya ha testeado en varias ocasiones en los últimos meses.

En el caso de Ethereum, la zona de los 1.900 dólares es un umbral psicológico. Una ruptura a la baja podría acelerar las ventas en el resto del ecosistema. Y para los que prefieren operar con margen, el precio de XRP en 1,03 dólares ofrece un punto de inflexión interesante: si pierde la paridad con el dólar, las caídas podrían ser rápidas; si rebota, podría volver a buscar los 1,20.

En definitiva, el mercado está en modo observación. El miedo extremo no siempre es señal de final de ciclo, pero sí exige cautela. Los próximos movimientos de la macro, junto con la evolución del precio de Bitcoin, marcarán si estamos ante un simple bache o ante el inicio de un mercado bajista más largo. Hasta entonces, la recomendación es vigilar los soportes, no tomar decisiones impulsivas y recordar que en cripto, las emociones suelen ser el peor aliado del inversor.