El dinero vuelve a fluir hacia los productos regulados de criptoactivos. Los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin y Ethereum registrados en Estados Unidos captaron más de 1.000 millones de dólares en la semana que terminó el 7 de agosto, según datos preliminares de SoSoValue. Es su mejor racha desde abril, un síntoma de que el apetito institucional por la exposición regulada al sector se ha reactivado tras meses de entradas más discretas.
De esa cifra, los ETF de Bitcoin al contado sumaron 853,54 millones de dólares, el mayor volumen semanal desde abril. El dato llega en un contexto en el que BTC cotiza alrededor de 65.034 dólares, lejos de sus máximos históricos, pero sosteniendo un rango que muchos inversores siguen de cerca. La gran novedad es quién está moviendo el dinero: BlackRock, el gigante de la gestión de activos, concentró el 80% de las entradas de la semana según los cálculos disponibles, lo que refuerza la idea de que el capital institucional de gran tamaño sigue eligiendo a los grandes emisores.
¿Por qué importa esta cifra?
Los ETF de Bitcoin y Ethereum se aprobaron en EE.UU. en 2024, y desde entonces se han convertido en el termómetro del interés institucional. Cuando entran dinero fresco, los precios suelen reaccionar al alza; cuando las salidas se suceden, el mercado tiende a corregir. Esta semana, el flujo positivo no solo supera la barrera psicológica de los mil millones, sino que lo hace en un momento en que la volatilidad estaba relativamente contenida. Eso apunta a que no es un movimiento especulativo de un día, sino una decisión de asignación más meditada por parte de fondos y asesores financieros.
Además, el dato de BlackRock es relevante por lo que significa. Su ETF de Bitcoin, el IBIT, se ha convertido en el mayor del mundo en su categoría, con un volumen gestionado que supera los 20.000 millones de dólares desde su lanzamiento. Que una sola gestora acapare la mayor parte de las entradas semanales no es casualidad: habla de la confianza que despierta su marca, su liquidez y sus comisiones, pero también de la estructura de muchos asesores que solo operan con las mayores plataformas.
¿Qué pasa con Ethereum?
El resumen de la fuente menciona que el grupo conjunto de ETF de Bitcoin y Ethereum superó los mil millones, y aunque el desglose exacto de Ethereum no se detalla, el hecho de que se agrupen sugiere que también tuvieron entradas relevantes. Los ETF de Ethereum aprobados a mediados de 2024 empezaron con más lentitud que los de Bitcoin, pero en los últimos meses han ido ganando tracción a medida que más asesores se familiarizan con la tokenómica y el auge de las aplicaciones de capa 2.
Para el inversor español, este dato tiene una lectura clara: la vía regulada para invertir en criptomonedas sigue consolidándose, y eso permite participar en el mercado sin necesidad de gestionar claves privadas ni operar en exchanges descentralizados. Aunque el rendimiento pasado no garantiza nada, la entrada de estos flujos suele interpretarse como una señal de madurez del mercado.
El contexto macro: ¿qué papel juega la Fed?
Esta semana favorable para los ETF coincide con un entorno de tipos de interés que, tras la subida agresiva de los últimos años, empieza a normalizarse. La Reserva Federal, presidida ahora por Kevin Warsh, ha mantenido una postura prudente, pero los mercados esperan posibles recortes en los próximos meses si la inflación cede y el empleo se enfría. Cuando los tipos bajan, los activos de riesgo como Bitcoin y las acciones tecnológicas tienden a beneficiarse, porque el coste de oportunidad de mantener capital en efectivo se reduce.
Además, la reciente aprobación del marco regulatorio para criptoactivos en Europa, con la entrada en vigor de MiCA, refuerza la confianza de los inversores institucionales europeos en este tipo de productos. Aunque los ETF estadounidenses no están directamente disponibles para todos los europeos, la evolución de esos flujos marca el sentimiento global, y los mercados de futuros y los ETP europeos que replican a Bitcoin y Ethereum tienden a moverse en paralelo.
¿Se acerca el momento clave para el precio?
Las entradas de más de 1.000 millones en una semana no garantizan automáticamente un rally prolongado, pero sí mejoran la estructura de mercado: absorben la oferta de los mineros y de los inversores que aprovechan para tomar beneficios. También sirven de resistente colchón ante posibles despidas o desplomes externos. En las anteriores rachas similares desde abril, el precio de Bitcoin repuntó un 15% en las semanas siguientes, aunque no hay una causalidad perfecta.
Con Bitcoin en 65.034 dólares, el siguiente nivel psicológico importante está en los 70.000 dólares, una zona que si se supera podría abrir la puerta a buscar máximos históricos. Por debajo, el soporte en 60.000 sigue siendo decisivo para evitar una corrección más profunda. Que los flujos financien ese asalto dependerá de si esta tendencia de entrada se mantiene varias semanas más.
Lo que conviene vigilar
Los inversores deben estar atentos a los próximos informes semanales de flujos de ETF. Si la semana que viene se repite el balance positivo, la señal será más fuerte; si, por el contrario, se registran salidas repentinas, podría ser un movimiento técnico puntual y no un cambio de tendencia. También conviene vigilar la evolución del precio de Bitcoin y Ethereum en relación a esos flujos: la divergencia podría indicar que el dinero institucional anticipa movimientos que el mercado aún no descuenta.
Otro factor a considerar es el comportamiento de BlackRock. Si su demanda se mantiene dominante, puede elevar la concentración del mercado, lo que a su vez podría generar mayor sensibilidad ante cualquier noticia negativa. Pero mientras tanto, la llegada de ese capital respalda la narrativa de que Bitcoin y Ethereum son ya una clase de activo más para la gestión de carteras, con la misma lógica de diversificación que la renta fija o la bolsa.
Por último, la posible aprobación de nuevos productos cotizados, como opciones sobre ETF o versiones que combinen ambos activos, ampliaría aún más el ecosistema. Con la industria acostumbrándose a la realidad de las elecciones presidenciales de 2026 y a una Fed con nuevo liderazgo, la estabilidad regulatoria parece que seguirá acompañando. Para el inversor español que quiera posicionarse, el momento exige cautela pero por qués no aprovechar el buen clima del mercado: las entradas récord son una señal de que algo está cambiando en la forma en que el dinero profesional ve a las criptomonedas.
La próxima semana será clave para confirmar si esta inyección de capital ha sido un dato aislado o el inicio de una nueva ola alcista. Todo apunta que los fundamentales están de lado de los alcistas, aunque el mercado siempre guarda sorpresas.