El mercado de criptomonedas continúa en terreno negativo este 1 de julio de 2026, con una capitalización total que se sitúa en 2,124 billones de dólares, un 0,98% menos que ayer. El Índice de Miedo y Codicia marca 11 puntos sobre 100, señal de miedo extremo entre los inversores. Bitcoin mantiene su dominio con un 55,4%, mientras que Ethereum reduce su peso al 9,0%.

Bitcoin y Ethereum: corrección contenida

Bitcoin cotiza a 58.679 dólares, un 1,27% a la baja en las últimas 24 horas. La criptomoneda reina se mantiene por debajo de los 60.000 dólares, un nivel psicológico clave que no logra recuperar desde la caída de la semana pasada. Ethereum, por su parte, se deja un 0,85% y se cambia a 1.576 dólares. Ambas monedas reflejan la cautela general del mercado.

Solana, la excepción: sube un 0,95%

En un mar de cifras rojas, Solana destaca con un incremento del 0,95%, situándose en 74,72 dólares. El activo logra romper la tendencia bajista del mercado, aunque el movimiento carece de un catalizador claro. En el lado opuesto, Figure Heloc (FIGR_HELOC) lidera las pérdidas con un descenso del 3% hasta 1,01 dólares, seguido de Hyperliquid (HYPE) que cae un 1,89% hasta 64,34 dólares.

Las stablecoins Tether y USDC se mantienen estables en 0,9986 y 0,9996 dólares respectivamente, sin sobresaltos. BNB desciende un 0,95% hasta 546,27 dólares; XRP cede un 0,40% y cotiza a 1,04 dólares; TRON baja un 0,92% hasta 0,316 dólares.

Miedo extremo: ¿oportunidad o señal de más caídas?

El índice de miedo y codicia en 11 puntos sugiere que el pesimismo es generalizado. Históricamente, niveles tan bajos han precedido rebotes en el pasado, pero también pueden indicar un mercado débil propenso a nuevas caídas. La dominancia de Bitcoin ligeramente por encima del 55% muestra que, en tiempos de incertidumbre, los inversores prefieren la criptomoneda más grande frente a alternativas más volátiles.

El contexto macroeconómico sigue siendo adverso para los activos de riesgo, con los tipos de interés elevados y la inflación aún por controlar en varias economías. Sin un catalizador claro a la vista, el mercado cripto parece destinado a consolidarse en estos niveles antes de buscar dirección.