La jornada del 18 de junio de 2026 se tiñe de rojo en el mercado de criptomonedas. La capitalización total ha caído un 1,51% en las últimas 24 horas, situándose en 2,298 billones de dólares, mientras que el índice de Miedo y Codicia marca un preocupante 15/100, señal de miedo extremo entre los inversores.

Bitcoin y Ethereum: líderes a la baja

Bitcoin, la criptomoneda reina, se negocia a 64.427,00 dólares, un 1,59% menos que ayer. La dominancia de BTC se mantiene en el 56,2%, lo que indica que, pese a la caída, sigue siendo el refugio relativo del mercado. Ethereum, por su parte, pierde un 2,03% y se sitúa en 1.747,53 dólares, con una dominancia del 9,2%. Ambas arrastran al mercado en un contexto de incertidumbre global.

Movimientos en altcoins: TRON resiste, Hyperliquid sufre

Entre las principales altcoins, la mayoría acompañan las pérdidas. Solana (SOL) cae un 1,97% hasta 71,69 dólares; XRP desciende un 2,34% hasta 1,18 dólares; y BNB baja un 2,77% hasta 589,21 dólares. Figure Heloc (FIGR_HELOC) cede un 1,42% hasta 1,02 dólares. Hyperliquid (HYPE) retrocede un 2,62% hasta 71,37 dólares. La excepción es TRON (TRX), que sube un 0,68% hasta 0,3207 dólares, en un movimiento a contracorriente que podría estar impulsado por noticias positivas no especificadas. Las stablecoins Tether (USDT) y USDC se mantienen prácticamente estables en 0,9989 y 0,9998 dólares, respectivamente.

Un mercado presa del miedo extremo

El índice de Miedo y Codicia en 15 puntos refleja un pesimismo generalizado. Este nivel suele asociarse con zonas de posible suelo, aunque nadie puede asegurar que el dolor haya terminado. La caída de hoy se produce sin un catalizador claro, lo que sugiere que el mercado sigue digiriendo las presiones macroeconómicas y la incertidumbre regulatoria que vienen pesando desde semanas anteriores.

Lo que vigilar

El mercado se encuentra en una fase delicada. Si Bitcoin pierde el soporte de los 64.000 dólares, podríamos ver una aceleración bajista hacia los 60.000. Sin embargo, el miedo extremo histórico ha precedido a rebotes importantes. Por ahora, la prudencia domina y los inversores esperan señales de estabilización o un catalizador que rompa la dinámica actual.