Ethereum Classic (ETC) atraviesa un momento delicado. En las últimas 24 horas, el activo ha retrocedido un 2,99% hasta situarse en 7,38 dólares, perforando el soporte psicológico de los 7,40 dólares que hasta ahora había actuado como un suelo temporal. El movimiento no solo es bajista en precio, sino que viene acompañado de un desplome del volumen de negociación del 27,8% respecto a la media de los últimos 30 días, una señal que los analistas suelen interpretar como falta de convicción compradora.

Una tendencia que se consolida a la baja

La caída de ETC no es un hecho aislado. El activo lleva semanas mostrando debilidad estructural. Actualmente cotiza por debajo de todas sus medias móviles principales (50, 100 y 200 sesiones), lo que técnicamente se considera un escenario bajista. Para hacerse una idea de la magnitud del desplome, basta con mirar la distancia que lo separa de su máximo histórico: un 95,5% menos. En términos prácticos, quien compró en los picos de 2017 o 2021 sigue en pérdidas profundas.

El soporte de 7,40 dólares era el último bastión antes de zonas de menor liquidez. Al perderlo, el camino hacia los 6,50 dólares o incluso los 6,00 dólares queda técnicamente libre. Sin embargo, en criptomonedas los soportes rotos pueden funcionar como resistencias, y la recuperación de ese nivel sería la primera señal de un posible rebote. De momento, ni el precio ni el volumen acompañan.

¿Por qué se desinfla ETC?

Ethereum Classic es la cadena original de Ethereum que mantiene la prueba de trabajo (PoW) tras la bifurcación que dio lugar a la Ethereum actual (ETH). Su propuesta de valor siempre ha sido la inmutabilidad a toda costa, pero en la práctica carece del ecosistema de aplicaciones descentralizadas y del respaldo institucional que tiene ETH. En un mercado donde los inversores buscan proyectos con utilidad demostrada y desarrollo activo, ETC queda relegado a un papel secundario.

Además, el contexto general del mercado no ayuda. Bitcoin cotiza en torno a 64.076 dólares, una zona de consolidación sin claridad direccional. Las altcoins suelen sufrir cuando BTC no define rumbo, y las que tienen menor capitalización y liquidez, como ETC, son las primeras en resentirse. La contracción del 27,8% en el volumen sugiere que los grandes actores no están interviniendo, dejando el protagonismo a operadores minoristas que a menudo carecen de la fuerza suficiente para sostener los precios.

La lección para el inversor

Que un activo haya perdido un 95,5% desde su máximo histórico no significa que no pueda bajar más. De hecho, los mercados bajistas prolongados tienden a generar un fenómeno conocido como “capitulación silenciosa”: los inversores van abandonando posiciones sin estrépito, lo que provoca caídas lentas y persistentes. El desplome del volumen es un síntoma clásico de esa dinámica.

No obstante, también hay quien ve en estas caídas oportunidades. ETC sigue siendo una de las criptomonedas más antiguas y reconocidas, cotiza en casi todos los exchanges importantes y mantiene una comunidad fiel. Para los inversores de largo plazo, la pregunta es si el suelo está cerca o si aún queda tela que cortar. La respuesta, por ahora, la darán los precios: si ETC logra recuperar el nivel de 7,40 dólares con volumen creciente, podría ser una señal de agotamiento vendedor. Mientras tanto, la tendencia sigue siendo bajista.

¿Qué vigilar?

Los próximos días serán clave. El nivel de 7,00 dólares actuará como soporte psicológico; una pérdida limpia de esa cota aceleraría las ventas. Por el lado alcista, la recuperación de 7,40 dólares y el acompañamiento de volumen serían la primera señal de cambio de tendencia. El comportamiento de Bitcoin también influirá: si BTC supera resistencias clave, podría arrastrar a las altcoins al alza, incluido ETC. Sin embargo, con la foto actual, la prudencia es la actitud más sensata.

En resumen: ETC muestra debilidad técnica y de volumen. La pérdida del soporte de 7,40 dólares es un aviso importante, pero no definitivo. El mercado dirá si es el principio de una nueva pata bajista o la antesala de un rebote. Lo único seguro es que, por ahora, la tendencia es del vendedor.