El bitcoin brindó con champán después de la reelección de Trump. Hoy, la cuenta llega de golpe. La criptomoneda reina ha borrado todas las ganancias acumuladas desde aquel histórico 5 de noviembre de 2024, cuando la victoria del republicano desató una euforia que llevó su precio de 69.000 a más de 108.000 dólares en apenas unas semanas. Ahora, con el BTC cotizando en torno a los 62.488 dólares, traders, ETF y gurús cripto rebuscan nerviosamente entre los escombros de una euforia desaparecida. ¿Estamos ante un simple bache o el inicio de un cambio de ciclo?

De la euforia al desconcierto: ¿qué ha quedado del 'efecto Trump'?

La narrativa de un Estados Unidos pro-cripto impulsó oleadas de optimismo. Trump prometió hacer de EE.UU. la capital mundial del bitcoin y nombró a un zar cripto en su administración. Los flujos hacia los ETF de bitcoin al contado se dispararon. Sin embargo, el mercado ha ignorado esas expectativas: desde máximos de enero de 109.000 dólares, el precio ha caído más de un 43%, hasta niveles previos a las elecciones. El problema es que no se trata solo de bitcoin: el oro, los bonos y las acciones también han sufrido correcciones simultáneas, algo poco habitual fuera de un crash sistémico.

Señales de agotamiento: ETF, aranceles y la macro

Los ETF de bitcoin, que durante meses fueron el motor alcista, han visto salidas netas significativas. La Reserva Federal mantiene tipos altos por más tiempo del esperado, y la amenaza de aranceles recíprocos de Trump ha alimentado la incertidumbre. La correlación entre bitcoin y los índices bursátiles se ha intensificado, lo que debilita la tesis de 'activo refugio'. Además, el halving de abril de 2024 no ha producido el impulso alcista que muchos esperaban. Todo apunta a que el mercado necesita una catálisis macro más clara.

¿Suelo o trampa? Lo que dicen los datos

A pesar del pesimismo, algunos analistas señalan que el volumen de ventas está disminuyendo y que las ballenas han comenzado a acumular en estos niveles. La media móvil de 200 semanas, un soporte histórico clave, se sitúa cerca de los 60.000 dólares. Si el precio se mantiene ahí, podría formarse un suelo duradero. Sin embargo, si se pierde ese nivel, la siguiente zona de interés estaría en los 52.000 dólares, previa al rally de 2024.

El papel de los reguladores y la paciencia

La administración Trump aún no ha materializado las promesas más audaces, y la SEC sigue sin aprobar un ETF de ether al contado. El mercado descuenta un entorno pro-cripto, pero la realidad regulatoria avanza con lentitud. Mientras, las tasas de financiación en futuros se mantienen bajas, lo que sugiere que el apalancamiento no está descontrolado. La palabra clave ahora es paciencia: históricamente, los mercados de bitcoin han atravesado fases de consolidación largas antes de nuevos impulsos.

Lo que conviene vigilar

En las próximas semanas, todas las miradas se centrarán en los datos de inflación de EE.UU. y en las decisiones de la Fed. Un dato débil podría reavivar las esperanzas de recortes de tipos y devolver el apetito por el riesgo. También será clave si los ETF vuelven a registrar entradas netas sostenidas. De momento, el bitcoin navega en aguas inciertas, pero la historia demuestra que es en estos momentos cuando se siembran las mayores oportunidades.