XRP cotiza cerca de 1,16 dólares y casi todos los foros solo hablan de hasta dónde puede subir. Pero hay una pregunta que pocos quieren formular en voz alta: si llega un mercado bajista de verdad, ¿hasta dónde cae? Le pasamos esa pregunta a un modelo de inteligencia artificial entrenado con los ciclos anteriores de XRP. La respuesta no es agradable.

El número que la IA no suaviza

Cruzando los desplomes históricos de XRP —que en los grandes mercados bajistas ha perdido entre el 85% y el 95% desde sus máximos— con los soportes técnicos actuales, el modelo sitúa el suelo del próximo bear market en la franja de 0,35 a 0,45 dólares. En el peor de los casos, con pánico generalizado y liquidez seca, no descarta una mecha hasta los 0,28.

Dicho de otra forma: desde los niveles de hoy, eso es una caída de entre el 60% y el 70%. No es una predicción de que vaya a pasar mañana; es dónde aterrizaría el precio si el ciclo gira y el dinero huye del riesgo.

De dónde sale ese suelo

No es un número inventado. XRP ya ha vivido esto. Tras el ciclo de 2018 perdió más del 90% y pasó años cotizando por debajo de 0,30. La IA no hace magia: extrapola comportamiento. Tres ingredientes sostienen la cifra:

  • El histórico. Cada bear market de XRP ha borrado la mayor parte de las ganancias del ciclo anterior.
  • Los soportes. Por debajo de 0,80 hay poco que frene el precio hasta los 0,45, donde sí existe un suelo estructural de 2021.
  • La beta. XRP se mueve más que el mercado: sube más en los rallies y cae más en los desplomes.

Por qué un bear market golpearía más fuerte a XRP

XRP arrastra una base de holders muy minorista y muy emocional. Cuando el miedo se instala, ese perfil vende antes y más rápido que un inversor institucional. A eso se suma el escrow de Ripple: las liberaciones mensuales de tokens meten oferta constante en el mercado, y en un entorno bajista esa oferta pesa el doble.

El otro lado: por qué el suelo podría ser más alto

No todo juega en contra, y aquí el guion cambia. Los ETF de XRP ya están aprobados y operando, y eso mete en juego a un comprador que en 2018 no existía: el capital institucional. Mientras esos flujos se mantengan, la demanda deja de ser solo minorista, y un XRP con dinero institucional detrás y casos de uso reales en pagos no se desploma igual. En ese escenario, el modelo sube el suelo a la zona de 0,60 a 0,70: doloroso, pero lejos del abismo.

La clave ya no es si llegan los ETF —ya están aquí—, sino cuánto aguantan esos flujos cuando el mercado entra en pánico. La diferencia entre 0,35 y 0,65 no la decide la tecnología: la decide quién sigue comprando cuando todos venden.

Los tres niveles que vigilar

Hay tres precios que cuentan la historia en tiempo real: 0,80 (si lo pierde con volumen, el escenario bajista se activa), 0,62 (último colchón antes del vacío) y 0,45 (el suelo que la IA marca como más probable). Mientras XRP aguante sobre 0,80, esta conversación es solo teórica.

Que la inteligencia artificial dibuje un suelo no significa que el precio tenga que ir a buscarlo. Significa que conviene saber dónde está la red antes de saltar. Esto no es asesoramiento financiero: es un escenario, no una promesa.