Los fondos cotizados (ETF) de bitcoin y ether han puesto fin a una racha histórica de salidas netas que se prolongó durante varias sesiones. Según datos recogidos por CoinDesk, ambos productos financieros registraron entradas netas en la última jornada, rompiendo así un periodo de reembolsos que había superado los mil millones de dólares acumulados.

¿Qué ha ocurrido?

Los ETF de bitcoin al contado y los de ether, que debutaron en Estados Unidos en 2024 y 2025 respectivamente, habían experimentado reembolsos constantes durante las últimas semanas. Esta dinámica reflejaba una presión vendedora generalizada en el mercado cripto, influida por factores macroeconómicos como la política monetaria de la Reserva Federal o la incertidumbre regulatoria. Sin embargo, la última sesión marcó un punto de inflexión, con flujos netos positivos que indican un renovado apetito comprador.

Contexto de mercado

En el momento de la publicación, el bitcoin cotiza en torno a los 62.602 dólares, lo que supone una recuperación parcial tras las caídas de los días previos. El ether también se mueve al alza, aunque con menor volatilidad. Aunque aún no se ha alcanzado el volumen de entradas de los meses anteriores, el fin de la racha bajista en los ETF se interpreta como una señal de que algunos inversores institucionales vuelven a considerar atractivos estos niveles de precio.

¿Por qué importa?

Los ETF de criptomonedas se han convertido en un barómetro del sentimiento institucional. Cuando las salidas se acumulan, suele interpretarse como una falta de confianza o una toma de beneficios. Por el contrario, las entradas sugieren que el mercado de criptoactivos empieza a descontar un escenario más optimista. No obstante, los analistas recuerdan que un solo día de flujos positivos no confirma una tendencia; habrá que observar si se consolida en los próximos días.

Este giro se produce en un entorno donde el bitcoin se mantiene en un rango lateral, sin lograr superar resistencias clave por encima de los 65.000 dólares. La ruptura de la racha de reembolsos podría ser el catalizador que faltaba para impulsar un movimiento direccional, aunque el mercado sigue pendiente de las decisiones de la Fed y de la evolución regulatoria.