El mercado de criptomonedas atraviesa uno de sus momentos más sombríos. Con un índice de Miedo y Codicia en 12 (Miedo extremo), activos como Velo (VELO) cotizan en mínimos históricos relativos. Hoy, a 0,0034 USD, con una caída del 2,73% en 24 horas y una capitalización de apenas 58,9 millones de dólares, muchos inversores se preguntan: ¿dónde está el suelo? Algunos analistas especulan con un escenario extremo que llevaría a VELO hasta los 0,001 USD. ¿Es posible? ¿Qué tendría que pasar para que eso ocurra?

¿Por qué 0,001 USD? Contexto del nivel

Elegir 0,001 USD como posible suelo no es arbitrario. Es un nivel psicológico y numérico redondo que representa una pérdida del 70% adicional desde el precio actual. En ciclos bajistas anteriores, muchas criptomonedas de baja capitalización han llegado a perder entre un 80% y un 95% de su valor desde máximos históricos. VELO alcanzó su pico en 0,295 USD (noviembre de 2021). Una caída a 0,001 USD implicaría una corrección del 99,66% desde el máximo, algo que, aunque duro, no es inédito en proyectos débiles o con poco uso real.

Sin embargo, para que VELO alcance ese nivel, tendrían que darse condiciones extremas. Por ejemplo, un agravamiento del mercado bajista general (cripto-invierno prolongado), la pérdida de tracción en su base de usuarios o un problema de liquidez severo. El índice de miedo extremo actual (12/100) ya sugiere que el mercado está descontando lo peor, pero aún no garantiza un suelo.

Soportes intermedios y riesgo de caída

Antes de 0,001 USD, VELO enfrentaría varios soportes. El primero, el soporte psicológico en 0,0030 USD, seguido de la zona de 0,0025 USD, donde podría haber cierta acumulación. Por debajo, el soporte en 0,0018 USD, que actuó como resistencia en 2023. Si el mercado sigue débil y el volumen de compra no aparece, es probable que cada soporte sucumba al pánico vendedor.

Comparando con otros proyectos de tamaño similar, en el bear market de 2018-2020, tokens como DENT o CELR llegaron a perder más del 95% de su valor desde máximos. Si VELO repite ese patrón, 0,001 USD no está descartado. No obstante, también hay ejemplos de proyectos que lograron encontrar suelo en zonas mucho más altas gracias a mejoras fundamentales.

Factores que podrían evitarlo

El principal elemento que podría frenar una caída a 0,001 USD es la adopción real del protocolo Velodrome, una solución DeFi en Optimism. Si el proyecto logra capturar liquidez y aumentar el TVL (total value locked), la demanda por el token podría sustentar el precio. También un cambio en el sentimiento general del mercado, con una posible subida de Bitcoin, podría arrastrar a VELO al alza. Además, el equipo técnico y el roadmap: si cumplen con las entregas, el token podría ser percibido como de valor.

Otra posible salvación sería la especulación en torno a un posible repunte del mercado en la segunda mitad de 2024, impulsado por el halving de Bitcoin. Aunque el miedo extremo puede prolongarse, también suele ser un indicador de que estamos cerca del suelo. En ese caso, los niveles actuales (0,0034 USD) podrían ser el verdadero suelo.

Señales para vigilar (y actuar)

Si eres inversor o trader, estas son las señales que conviene monitorizar: aumento del volumen de compra en los soportes clave (0,0030 y 0,0025), una disminución del ratio de intercambio de VELO en exchanges (menos tokens moviéndose), y el comportamiento de Bitcoin. Si Bitcoin pierde los 20.000 USD de nuevo, todo el mercado podría sufrir, y VELO caería a mínimos.

Por otro lado, si el precio rebota desde 0,0034 USD con fuerza y supera la resistencia de 0,0040 USD, la probabilidad de un suelo cercano aumenta. Pero mientras el miedo extremo domine, los movimientos bajistas serán más probables. No esperes una recuperación rápida; la paciencia será clave en este ciclo.

Este artículo es un análisis especulativo y no constituye un consejo de inversión. Los mercados de criptomonedas son volátiles y pueden generar pérdidas. Investiga por tu cuenta antes de invertir.

En resumen, un suelo en 0,001 USD es posible si el bear market se profundiza y el proyecto no consigue tracción. Sin embargo, las condiciones actuales, aunque desfavorables, no garantizan ese colapso. Vigila los soportes y las señales fundamentales. Como siempre, la gestión del riesgo es tu mejor aliada.