Junio se está convirtiendo en un mes para olvidar para los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos. Según los datos disponibles, las salidas acumuladas durante el mes ascienden a 4.060 millones de dólares, un drenaje de liquidez que contrasta con el repunte vivido por la renta variable. Mientras el S&P 500 y el Nasdaq rebotaban con fuerza, el Bitcoin se ha mantenido en una banda estrecha alrededor de los 59.700 dólares, sin lograr sumarse al 'relief rally' de las bolsas tradicionales.

El desacople entre Bitcoin y Wall Street

Este comportamiento no es habitual. En los últimos años, el BTC ha mostrado una correlación creciente con los índices bursátiles, especialmente en momentos de volatilidad macro. Que ahora se haya desmarcado al alza en las acciones y a la baja en el criptoactivo sugiere que los inversores están tratando a Bitcoin con un perfil de riesgo diferente. Las causas de esta divergencia podrían estar en la regulación, el sentimiento del mercado o factores técnicos propios del ecosistema cripto.

Las salidas de los ETF spot son el termómetro más directo del interés institucional. Cuando el flujo es negativo, los gestores de fondos están reduciendo exposición. El ritmo de junio, superior a los 4.000 millones de dólares, es el más alto desde la aprobación de estos productos en enero de 2024. Si la tendencia continúa, podría ejercer una presión vendedora adicional sobre el precio del Bitcoin.

¿Por qué huyen los inversores?

Hay varias hipótesis sobre el motivo de este 'bloodbath'. En primer lugar, el contexto macroeconómico: los tipos de interés siguen altos y la Reserva Federal no ha dado señales claras de recorte. Los activos de riesgo, entre ellos las criptomonedas, sufren cuando el dinero caro reduce el apetito especulativo. En segundo lugar, la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos no se ha disipado del todo, pese a la aprobación de los ETF. Por último, el estancamiento del precio del Bitcoin en un rango entre 58.000 y 62.000 dólares desde hace semanas puede estar desesperando a los inversores que buscaban una ruptura alcista.

El papel de los market makers

También hay que tener en cuenta el papel de los creadores de mercado y los arbitrajistas. Una parte importante de las salidas de ETF puede deberse a desarbitrajes: cuando el precio del ETF cotiza por debajo del valor liquidativo, los arbitrajistas venden y salen, lo que incrementa las salidas. Este fenómeno no implica necesariamente una pérdida de confianza, sino una corrección técnica temporal.

¿Señal de alarma u oportunidad?

Para algunos analistas, drenajes de esta magnitud suelen verse en fases de liquidación y miedo, lo que podría estar cerca de un suelo de mercado. El famoso dicho de comprar cuando la sangre corre por las calles puede tentar a los más contrarios. Sin embargo, conviene ser prudentes: la cifra de 4.060 millones de dólares en salidas no tiene precedentes desde que empezaron a cotizar los ETF de Bitcoin. Si no se detiene el flujo negativo, el soporte de los 58.000 dólares podría volver a ser probado.

Mientras tanto, el Bitcoin continúa cotizando sobre los 59.968 dólares en el momento de escribir estas líneas. El mercado está atento a cualquier noticia regulatoria o macro que pueda cambiar el rumbo. Las próximas decisiones de la Fed, los datos de empleo y la inflación serán clave para ver si el BTC retoma la senda alcista o sigue desangrándose en los ETF.

Lo que hay que vigilar

Para el inversor minorista, la lección de este junio es que los ETF spot no son una garantía de subida. Al contrario, han añadido una nueva variable de presión bajista cuando el sentimiento se vuelve negativo. Conviene seguir de cerca los flujos semanales de estos productos y el comportamiento del precio en la zona de los 58.000-60.000 dólares. Una ruptura por debajo de ese soporte podría desencadenar otra oleada de ventas.

La divergencia entre Bitcoin y la renta variable tradicional es el dato más relevante de las últimas semanas. Si el mercado de criptomonedas ha perdido su correlación con las subidas de Wall Street, hay razones de fondo que van más allá del ruido diario.