China, el gigante asiático que durante años ha sido un motor de liquidez global, acaba de dar una señal que los inversores en criptomonedas no deberían ignorar. Según los últimos datos oficiales, la oferta monetaria M2 creció solo un 8% interanual en junio, mientras que la expansión del crédito se desaceleró hasta el 5,3%. Son cifras que reflejan una economía que pierde fuelle y que podría tener consecuencias directas sobre el mercado de criptoactivos.
¿Qué está pasando con la economía china?
La desaceleración del M2 y del crédito no es un dato aislado. Indica que la demanda interna en China se está debilitando, pese a los esfuerzos del banco central por estimular la actividad. Históricamente, cuando China inyectaba liquidez, parte de ese dinero acababa fluyendo hacia mercados emergentes y activos de riesgo, incluyendo las criptomonedas. Ahora, con el grifo más cerrado, el efecto podría ser el contrario.
En concreto, el crecimiento del M2 ha caído desde el 8,7% registrado en mayo, mientras que los préstamos bancarios nuevos pasaron de 9.500 millones de yuanes en mayo a 7.300 millones en junio. La tasa de crecimiento de los préstamos totales, del 5,3%, es la más baja desde que se tienen registros comparables. Esto sugiere que empresas y consumidores chinos están reduciendo su apetito por el endeudamiento, lo que a su vez frena la creación de dinero.
Impacto en la liquidez global y las criptos
La liquidez global es uno de los motores más importantes para los mercados de criptomonedas. Cuando los bancos centrales de las grandes economías —como la Reserva Federal, el Banco Central Europeo o el Banco Popular de China— expanden sus balances, el dinero busca refugio en activos con mayor rentabilidad potencial. Bitcoin y otras criptos han sido uno de esos destinos en los últimos años.
Ahora, con China frenando la expansión monetaria, se reduce la cantidad de capital disponible para fluir hacia activos de riesgo. A esto se suma que la economía china, segunda del mundo, muestra signos de desaceleración que podrían contagiar a sus socios comerciales, afectando el comercio global y, por extensión, la confianza de los inversores.
Bitcoin cotiza hoy en torno a los 64.518 dólares, una cifra que se mantiene lejos de los máximos históricos. En este contexto, una menor liquidez podría presionar a la baja el precio, aunque también hay que tener en cuenta otros factores como la demanda institucional o la evolución regulatoria en Estados Unidos.
¿Qué esperar a corto plazo?
Los datos de China son un recordatorio de que las criptomonedas no existen en un vacío. La macroeconomía importa, y mucho. Si la desaceleración china se acentúa, es probable que veamos un menor apetito por el riesgo en los mercados globales, lo que podría traducirse en correcciones para el bitcoin y las altcoins.
Sin embargo, no todo es negativo. Algunos analistas señalan que el Banco Popular de China podría reaccionar con nuevas medidas de estímulo si la economía se enfría demasiado, lo que inyectaría liquidez de nuevo. Pero por ahora, los datos de junio apuntan a una moderación que invita a la prudencia.
En cualquier caso, los inversores en criptomonedas harían bien en seguir de cerca los indicadores macroeconómicos chinos. La próxima cita importante será la reunión de política monetaria del banco central chino, donde podrían anunciarse nuevas medidas. Hasta entonces, el mercado cripto probablemente se moverá al son de la liquidez global.