El token de Aptos (APT) sigue su calvario en el mercado. A 11 de junio de 2026, la criptomoneda cotiza a apenas 0,63 dólares, un 3,56% menos en la última jornada. Desde su máximo histórico de 19,81 dólares en enero de 2023, la caída acumulada alcanza el 97%, un colapso que ha borrado prácticamente todo el valor del activo en poco más de tres años.
Los números del desastre
Los datos muestran una tendencia imparable a la baja. En el último año, APT ha perdido un 85% de su valor, pasando de niveles cercanos a los 4 dólares al actual 0,63 dólares. La escasa liquidez y la salida masiva de capital son síntomas de un interés institucional y minorista que se ha evaporado. En el contexto actual, Bitcoin cotiza sobre los 63.057 dólares, lo que evidencia la crudeza del castigo sobre Aptos en comparación con el mercado general.
Ruptura técnica y sentimiento extremo
Desde el punto de vista técnico, la cotización de APT ha roto todos los niveles de soporte relevantes. Tras perder los 1,50 dólares a principios de año y los 0,80 dólares en mayo, el precio ahora se sostiene precariamente en zona de mínimos históricos. Los indicadores de momento muestran un RSI por debajo de 20, en territorio de sobreventa extrema. Sin embargo, en mercados bajistas prolongados, la sobreventa puede persistir sin que se produzca un rebote significativo.
¿Hay razones para un rebote o más caídas?
La pregunta que muchos inversores se hacen es si este precio de 0,63 dólares representa un suelo o una trampa bajista. Por un lado, caídas del 97% suelen atraer a cazadores de gangas, y la liquidez reducida puede amplificar movimientos alcistas bruscos si aparece un catalizador, como noticias sobre adopción o integraciones. Pero, por otro lado, la falta de desarrollo claro del ecosistema, la competencia en capa 1 y el sentimiento negativo del mercado podrían empujar el precio aún más abajo, incluso hacia los 0,50 dólares o menos.
Lecciones para el inversor en cripto
El caso de Aptos recuerda que los proyectos con grandes expectativas pueden sufrir correctiones devastadoras. La tecnología de alto rendimiento y las promesas de escalabilidad no garantizan un soporte de precio. La salida de capital y la pérdida de interés indican que el mercado ha pasado página. Para los poseedores de APT, la decisión de mantener o liquidar se vuelve cada vez más difícil, y la volatilidad puede ser extrema en ambos sentidos.
Mientras Bitcoin se mantiene estable por encima de los 60.000 dólares, el caso de Aptos es un recordatorio de que no todos los proyectos sobreviven al ciclo bajista. Lo que conviene vigilar es si APT logra formar un suelo en estos niveles o si, por el contrario, la presión vendedora continúa llevándolo a mínimos aún más profundos.