El expresidente Donald Trump ha vuelto a poner el foco en la Reserva Federal. En unas declaraciones que han sacudido los mercados financieros, Trump ha criticado abiertamente la posibilidad de que la Fed suba los tipos de interés y ha elogiado al nuevo presidente del organismo, Kevin Warsh, por su gestión. El mensaje, publicado en su red social Truth Social, no solo reabre el debate sobre la independencia del banco central estadounidense, sino que añade un nuevo factor de incertidumbre para activos de riesgo como el bitcoin, que hoy cotiza en los 64.152 dólares.

¿Qué ha dicho Trump exactamente?

Trump ha afirmado que el anterior presidente de la Fed, Jerome Powell, cometió “un error garrafal” al endurecer la política monetaria durante su mandato, y ha advertido de que nuevas subidas de tipos en el actual contexto económico serían “catastróficas para la economía”. En un giro inesperado, ha aplaudido la labor de Kevin Warsh, a quien describió como “un líder que entiende lo que es el crecimiento” y que debe evitar a toda costa que la institución cometa “el mismo error que en 2018”. Las palabras de Trump, aunque extraoficiales, tienen peso entre los inversores: durante su etapa como presidente, presionó repetidamente a Powell para que mantuviera los tipos bajos, una estrategia que en su momento provocó fuertes reacciones en los mercados de renta variable y también en el naciente mercado cripto.

El impacto en el bitcoin y las criptomonedas

La relación entre las decisiones de la Fed y el bitcoin es compleja, pero puede resumirse en un principio básico: tipos de interés bajos suelen ser positivos para activos de alto riesgo, porque abaratan el coste de financiación y empujan a los inversores a buscar rentabilidades más altas fuera de los bonos. Por el contrario, subidas de tipos tienden a drenar liquidez del mercado y a castigar a los activos volátiles. Las declaraciones de Trump, en ese sentido, introducen una posible presión bajista sobre la Fed: si el banco central cede ante estas críticas y modera su postura restrictiva, el bitcoin podría beneficiarse. Pero si, por el contrario, la Fed decide mantener su independencia y sube los tipos, la presión bajista podría intensificarse.

El momento es especialmente delicado. Bitcoin cotiza en la zona de los 64.152 dólares, un nivel que los analistas consideran clave: por debajo de los 60.000 dólares se abriría un escenario de corrección más profunda, mientras que una superación firme de los 65.000 podría reactivar el impulso alcista. La incertidumbre regulatoria en EE.UU. ya pesaba sobre el sector, y ahora la política monetaria vuelve a ser un foco de atención. “El mercado cripto no puede ignorar lo que pasa en la Fed”, señalan traders en foros especializados. “Si la Fed se muestra halconil (hawkish), el primer golpe lo recibirá bitcoin”.

¿Independencia en jaque?

Más allá del corto plazo, lo que preocupa a los inversores es la posible erosión de la independencia de la Reserva Federal. Históricamente, la credibilidad del banco central se ha basado en su capacidad para tomar decisiones técnicas sin interferencias políticas. Que un expresidente —y posible candidato— critique abiertamente sus movimientos y elogie a su nuevo presidente puede interpretarse como una señal de que la Fed podría verse presionada para mantener una política acomodaticia, sobre todo de cara a las elecciones de 2026. Esto, paradójicamente, podría ser positivo para el bitcoin a corto plazo (tipos más bajos), pero negativo a largo plazo si genera inestabilidad macroeconómica o inflación descontrolada, ya que bitcoin aún se comporta en parte como activo de riesgo, no como refugio seguro.

Los analistas recuerdan que durante el primer mandato de Trump, las tensiones con la Fed llevaron a una pausa en las subidas de tipos en 2019, lo que coincidió con un rally en bitcoin que lo llevó de los 3.500 a los 13.800 dólares. Sin embargo, advierten de que entonces el contexto era distinto: el mercado cripto era mucho más pequeño y la correlación con la macro era menor. Ahora, con una capitalización total que supera el billón de dólares, el bitcoin es más sensible a los tipos de interés reales y a la liquidez global.

¿Suelo o trampa?

Para el inversor español, la pregunta del millón es si esta presión política sobre la Fed puede marcar un suelo o una trampa para bitcoin. Si la Fed cede a la presión y mantiene los tipos sin cambios o incluso los baja, podríamos ver un rebote hacia los 70.000 dólares. Pero si la Fed sube los tipos a pesar de las críticas, la corrección podría profundizarse. Lo que está claro es que, hasta que no haya una señal clara sobre la dirección de la política monetaria, el mercado cripto seguirá atrapado en la incertidumbre. Los próximos discursos de Kevin Warsh serán clave: ¿se alineará con Trump o defenderá la independencia de la Fed?

De momento, lo único seguro es que la volatilidad está servida. Los inversores deben estar atentos a cualquier declaración, porque en este juego, la Fed —y sus tensiones políticas— tienen la última palabra.