Los ETF al contado de Bitcoin y Ether en Estados Unidos han puesto fin a dos de las rachas de salidas más largas desde su lanzamiento. Tras 13 sesiones consecutivas de reembolsos netos en los fondos de Bitcoin y 17 en los de Ether, ambos productos registraron entradas por valor de 22,4 millones de dólares. Sin embargo, la cifra —modesta en comparación con los flujos vistos en meses anteriores— ha sido recibida con escepticismo por parte de los analistas, que advierten que el apetito por el riesgo cripto podría estar desplazándose hacia otros activos.

Rachas históricas de salidas

El mercado de ETF cripto acumulaba semanas de presión vendedora. En el caso de Bitcoin, los fondos al contado encadenaron 13 días de salidas netas, una secuencia que solo se había visto en contadas ocasiones desde la aprobación de estos vehículos en enero de 2024. Para los ETF de Ether, la racha fue aún más prolongada: 17 jornadas consecutivas de reembolsos, lo que reflejaba un creciente desinterés institucional por la criptomoneda de la red Ethereum.

El freno a esta dinámica llegó con una entrada agregada de 22,4 millones de dólares, repartida entre ambos tipos de fondo. Aunque el dato rompe la tendencia negativa, su magnitud resulta insignificante si se compara con los picos de entrada vistos en marzo, cuando los ETF de Bitcoin llegaron a captar más de 1.000 millones en una sola semana.

¿Por qué importa este dato?

Los flujos de los ETF son considerados un termómetro de la demanda institucional por criptomonedas. Cuando las entradas son sostenidas y elevadas, suelen coincidir con subidas de precio; cuando se invierten, el mercado tiende a corregir. En este caso, el hecho de que la ruptura de la racha haya sido tan débil sugiere que el interés comprador no es fuerte y podría tratarse de un rebote técnico, no de un cambio de tendencia.

Además, el contexto macroeconómico no favorece a los activos de riesgo. La Reserva Federal mantiene los tipos de interés en niveles elevados y el mercado laboral estadounidense aún no da señales claras de debilidad. Esto mantiene a los inversores cautos y más inclinados hacia activos tradicionales.

El desplazamiento del apetito por riesgo

Un aspecto que los analistas están señalando es que parte del capital que antes fluía hacia criptomonedas podría estar redirigiéndose hacia otros sectores. En concreto, se observa un mayor interés por índices bursátiles, materias primas como el petróleo y acciones previas a su salida a bolsa (pre-IPO).

Este fenómeno no es nuevo: cuando el mercado cripto entra en fase de consolidación o incertidumbre, los inversores institucionales tienden a rotar sus carteras hacia activos con fundamentos más tangibles o con narrativas más claras de crecimiento. En las últimas semanas, el petróleo ha subido por tensiones geopolíticas, mientras que algunas empresas tecnológicas previas a su debut bursátil han captado el interés de grandes fondos.

“Las salidas récord de los ETF y el tímido rebote sugieren que el mercado cripto no está en su mejor momento para atraer capital nuevo. La paciencia de los inversores se está poniendo a prueba”, señalan analistas del sector.

Implicaciones para el precio de Bitcoin

Bitcoin cotiza en el entorno de los 60.918 dólares, después de haberse recuperado ligeramente desde los mínimos de la semana pasada. Sin embargo, la fragilidad de los flujos de ETF indica que el soporte de demanda institucional no es sólido en estos niveles.

Si las entradas no se aceleran en los próximos días, es probable que Bitcoin vuelva a testear zonas inferiores, como los 58.000 o incluso los 55.000 dólares. Por el contrario, una sorpresa al alza en los flujos podría dar impulso a un rebote más sostenido. De momento, el mercado cotiza con cautela y a la espera de nuevos catalizadores, que podrían venir de la mano de datos macroeconómicos o de desarrollos regulatorios.

El caso particular de Ether

Los ETF de Ether han vivido una situación aún más delicada. Con 17 días de salidas, el interés por la segunda criptomoneda parece haberse enfriado considerablemente. Algunos analistas atribuyen esta falta de tracción a que los productos de Ether no han logrado captar el mismo entusiasmo que los de Bitcoin, en parte por la ausencia de narrativas como la reducción a la mitad o la percepción de que Ethereum aún no ha consolidado su ventaja competitiva frente a otras cadenas de capa 1.

La entrada registrada en estos fondos ha sido marginal, lo que deja a Ether en una posición vulnerable. Si el mercado sigue sin responder, el precio podría sufrir mayores correcciones.

¿Qué vigilar de cara a las próximas semanas?

Los inversores deben prestar atención a dos factores: la evolución de los flujos de ETF día a día y el comportamiento de la macroeconomía. Cualquier señal de que el apetito por riesgo vuelve a las criptomonedas se reflejará en las entradas a estos fondos. Por ahora, la señal es frágil, pero la puerta a una recuperación no está cerrada.

Además, eventos clave como la publicación de datos de inflación en Estados Unidos o decisiones de la Fed podrían reavivar el interés por activos digitales como cobertura o como apuesta especulativa. Hasta entonces, el mercado se mueve en terreno de nadie, con la incertidumbre como principal protagonista.