El token de gobernanza de Ondo Finance, ONDO, sigue sin encontrar suelo. En las últimas 24 horas ha caído un 6,33%, alargando una racha bajista que deja el precio acumulando una pérdida cercana al 30% en el último mes. El nivel de 0,31 dólares, que actuaba como soporte clave, tambalea mientras el mercado se vuelca en contra del principal protocolo de tokenización de activos del mundo real (RWA).
¿Qué está pasando con ONDO?
El descenso de ONDO no es un caso aislado, pero su magnitud llama la atención. En un contexto donde Bitcoin se mantiene relativamente estable cerca de los 62.400 dólares, la caída del 6,33% en un solo día refleja una presión vendedora concentrada. Los datos on-chain muestran un desplome del interés abierto (open interest) en los futuros de ONDO, lo que indica que los inversores apalancados están liquidando posiciones o simplemente abandonando el activo.
El volumen de operaciones ha caído a mínimos trimestrales, lo que agrava la situación: con poca liquidez, cualquier orden de venta tiene un impacto mayor sobre el precio. Las liquidaciones de posiciones largas apalancadas han sido el principal catalizador de este último movimiento, creando un efecto cascada que ha llevado al token a probar una y otra vez el soporte de 0,31 dólares.
El soporte de 0,31 dólares, en la cuerda floja
El nivel de 0,31 dólares se ha convertido en el último reducto para los alcistas de ONDO. Se trata de una zona que ha actuado como soporte en varias ocasiones durante las últimas semanas, pero que ahora se ve amenazada por la intensidad de las ventas. Si el precio cierra por debajo de ese umbral con volumen, el siguiente soporte significativo se sitúa en torno a 0,27 dólares, lo que supondría una pérdida adicional cercana al 13% desde los niveles actuales.
Por el contrario, si el soporte aguanta y se produce un rebote, la resistencia más inmediata se encuentra en 0,35 dólares, seguida de la zona de 0,40 dólares, donde confluyen la media móvil de 50 días y el siguiente gran nivel de oferta. Sin embargo, para que un rebote sea sostenible, sería necesario un aumento del volumen de compra y una recuperación del interés abierto, algo que a día de hoy no se vislumbra.
¿Por qué importa Ondo en el mercado cripto?
Ondo Finance es el mayor protocolo de tokenización de activos reales (RWA) por valor total bloqueado (TVL), un sector que promete traer activos del mundo tradicional —como bonos del Tesoro, inmuebles o materias primas— a la blockchain a través de tokens. La caída de ONDO refleja el escepticismo del mercado hacia este nicho en el corto plazo, a pesar del optimismo institucional a largo plazo.
El token de gobernanza de Ondo da derecho a voto a sus tenedores sobre decisiones del protocolo, como la inclusión de nuevos activos o cambios en los parámetros de riesgo. Por tanto, su precio actúa como un termómetro de la confianza en el proyecto. La corrección actual podría estar ligada a la toma de beneficios tras el rally de principios de año, a la falta de catalizadores inmediatos o a la rotación de capital hacia otros sectores como las memecoins o la inteligencia artificial descentralizada.
Qué vigilar en los próximos días
Para los inversores, la clave estará en la evolución del soporte de 0,31 dólares. Si el precio logra mantenerse por encima y el interés abierto empieza a recuperarse, podría formarse un suelo temporal. Pero si el nivel cede, el recorrido a la baja podría acelerarse. También conviene seguir el volumen de operaciones: un aumento repentino del mismo, especialmente si va acompañado de velas verdes, sería señal de que nuevos compradores están entrando.
Además, habrá que estar atentos a anuncios del equipo de Ondo Finance, como nuevas asociaciones o integraciones, que podrían actuar como catalizador positivo. En un mercado donde la tokenización de RWA sigue siendo una narrativa fuerte a medio plazo, esta corrección podría ser vista por algunos como una oportunidad para acumular a precios más bajos, pero siempre con la cautela que exige un activo que ha perdido un 30% en treinta días.
En cualquier caso, ONDO se encuentra en un momento crítico. Los próximos movimientos determinarán si el token puede estabilizarse o si continuará su deriva hacia zonas de menor valor.